MUERTE DE OTRO GRAN LUCHADOR

 


El Letrado Dr. Carlos Obregón ayudó a José de Mirandés a tramitar dos reclamaciones por los daños y perjuicios causados, al Ministerio del Interior y otra al Ministerio de Justicia. Ambos Ministerios tuvieron que indemnizarle.


Posteriormente el Tribunal Supremo, en sentencia, obligó a ambos Ministerios a aumentarle la cuantía.


Pero el Dr. Carlos Obregón no pudo vivirlo.


Constantemente asaltaban su bufete en Roda San Pedro 13. No robaban nada de valor, sólo buscaban las pruebas en su contra.


Le negaban la protección policial que insistentemente pedía.


El impacto de cada asalto le producía un derrame cerebral, El sexto asalto le causó la muerte en mayo de 1998.


Al denunciarlo su esposa, también abogada y Vicepresidente de la Asociación Catalana contra la Injusticia y la Corrupción, Dª Adela Vázquez Luch, y a la pregunta si sospechaban de alguien, contestó:


“Que piensan que el motivo por el que entran es debido a que tramitan un caso en el cual presuntamente se encuentran implicados JUECES, LETRADOS Y POLICÍAS, con el Sr. D. Javier de la Rosa Martí a la cabeza”.

Acceso a este escrito de denuncia