LA LETRA QUE MATA

 


Aquellos policías aprovecharon el ingreso en prisión para confeccionar una extensa nota de prensa que reproducía las falsas y gravísimas imputaciones que se había inventado aquellos policías y la hicieron llegar a todos los medios de comunicación. Los medios la publicaron ampliamente confiando en su veracidad, pues estaba enviada desde la Jefatura Superior de Policía. Aún hoy se encuentra, al haber volcado los periódicos sus hemerotecas en Internet. De esta manera, el Profesor de Mirandés, desde la Modelo, en una celda de aislamiento se vio privado ejercer su derecho legal de réplica. El objetivo de destruir su honor, la destruir su dignidad, destruir la verdad y toda la ejemplar obra humanitaria, estaba consumado.