MUERE OTRO GRAN LUCHADOR, AMETRALLADO EN LA CALLE

 


Desde finales de 1983, principios de 1984 se sabía que los narcotraficantes había “sentenciado” a dos grandes luchadores contra la droga: el Ministro de Justicia de Colombia, Abogado Rodrigo Lara Bonilla y su amigo el Presidente de la Coordinadora Nacional de la Lucha Antidroga, el Prof. Josep de Mirandés Grabolosa.


Rodrigo Lara Bonilla fue ametralladlo en las calles de Bogotá el 30 de abril del 84 y tres meses después también asesinaron al Juez Manuel Castro que investigaba el asesinato de Rodrigo Lara Bonilla.


La amplia reacción social que a nivel mundial despertaron estos asesinatos provocó en los narcotraficantes un cambio de estrategia. Convertir en mártires a estos héroes de la lucha antidroga no les resultaba beneficioso. La nueva estrategia pasó a ser, en primer lugar, destruir el prestigio y dignidad, con la mentira y la calumnia. Los medios de comunicación pasaron a ser la primera herramienta a utilizar.


Cuando llegó su hora, (principios del 87), el Prof. Josep de Mirandés lo sabía perfectamente, pues había recibido muchas amenazas, que se intensificaron cuando a su intenso trabajo de curación e inserción social, añadió la lucha directa contra el narcotráfico.


Escribió el artículo: “LA MAFIA DE LA DROGA”. En su apartado: “Destruir la dignidad y el prestigio”, decía, entre otras cosas: “Ahora se recrudece la campaña llamando a muchos de ellos, sometiéndoles a diálogos intimidatorios, realmente kafkianos, con mentiras, difamaciones, etc.…., con el objetivo , al parecer , de que desistan de su actividad de curación de toxicómanos” “La lucha es dura. Es un pulso incierto. Obviamente, recuperar para la sociedad a los jóvenes que han caído en la trampa de la droga, con escasez de medios, y al mismo tiempo hacer frente a estas embestidas, no es tarea fácil. El riesgo es evidente. Incluso físico, aunque no inminente, en la medida en que a las mafias de la droga ya no les interesa. No les favorece crear más héroes de la lucha antidroga. Les resulta más eficaz conseguir el desmoronamiento psíquico, y la destrucción del prestigio, de la dignidad. Por esto amenazan a la Coordinadora de la Lucha Antidroga con campañas de prensa, mediante la mentira, la calumnia, la injuria. Buscan el escándalo. Cuentan con la fuerza del dinero y hasta cierto punto del poder.”


Mandó este artículo a varios periódicos. El Diario YA lo publicó en su edición de 2 de mayo de 1987.